Me gustaría ser payaso, ¿por qué no?
Hacer reír siempre es más complicado
que hacer llorar.
El drama existe en cada esquina del mundo;
el dolor es una costumbre en gran parte de
la sociedad; la injusticia y el rechazo forman
parte de la rutina de la gente.
¿Para qué queremos llorar?
Eso es muy sencillo, demasiado.
Hay que reírse y hacer reír.
Hay que hacer el payaso.